Bertrand Russell
“Durante los calurosos
días de finales de julio, yo estaba en Cambridge,
discutiendo la situación con todo el mundo. Consideraba
imposible creer que Europa estuviese tan loca como para
precipitarse a la guerra, pero yo estaba convencido de
que, si llegaba a haber guerra, Inglaterra se vería
involucrada. Yo deseaba vivamente que Inglaterra permaneciera
neutral, para lo que recogí firmas de un amplio
número de profesores y compañeros para una
declaración que, a tal efecto, apareció
en el Manchester Guardian. El día que la guerra
fue declarada, casi todos ellos cambiaron de pensar. Eché
la tarde paseando por las calles, especialmente en las
cercanías de Trafalgar Square, observando a un
entusiasmado gentío que me hacía a mí
mismo sensible a tales emociones. (...) Yo había
supuesto ingenuamente lo que la mayoría de los
pacifistas afirmaban: que las guerras eran una imposición
de gobiernos despóticos y maquiavélicos
sobre una población que las rechazaba. (...)”
Bertrand Russell.
Autobiografía.

