LA
ORGANIZACIÓN DE LA PAZ (1919-1920)
La
Conferencia de París se inició en
enero de 1919 con el concurso de las delegaciones
de los 27 países vencedores
de la guerra. No fueron convocados los vencidos.
A pesar de número tan elevado de participantes
las principales decisiones recayeron sobre Estados
Unidos (Wilson),
Reino Unido (Lloyd
George) y Francia (G.
Clemençeau), aunque también
jugaron un papel relevante Italia y Japón. |

George, Orlando, Clemenceau
y Wilson |
Las deliberaciones giraron en gran medida
en torno al Programa de 14 puntos que
el presidente Wilson había presentado
en el Congreso en enero de 1918 cuando la contienda aún
no había finalizado. Tenían por objeto lograr
una paz mundial durarera.
En
la organización de la paz no hubo posturas unitarias:
Georges Clemenceau |
Francia,
la más radical, deseaba eliminar el peligro
de una Alemania que provocara una nueva guerra.
Clemençeau se abandonó a
las tesis revanchistas e intentó
la desmembración de su enemiga, segregando
Renania del resto del país. Impulsó
el establecimiento de durísimas inemnizaciones
sobre el principio de que Alemania había
sido la causante del conflicto y, por lo tanto,
culpable.  |
El
Reino Unido, junto con Estados Unidos
eran partidarios de moderar
esas indemnizacioens, pues no deseaban destruir
la economía alemana, alimentar el rencor
nacionalista, ni tampoco fomentar un descontento
que arrojara al pueblo alemán en brazos del
comunismo.  |
Clemenceau y Wilson |
La
Conferencia de París concluyó con
la firma por separado de cuatro tratados
que afectaron a las potencias derrotadas, celebrados en
sesiones separadas en las proximidades de París.
El tratado de Versalles:
con Alemania. 
El tratado de Saint-Germain: con Austria
(septiembre de 1919).
El tratado de Trianon: con Hungría
(junio de 1920).
El tratado de Neuilly: con Bulgaria
(noviembre de 1919).
El tratado de Sèvres: con Turquía
(agosto d 1920).
De
estos tratados quedó, no obstante, por parte
de los vencidos, la sensación de haber sido injustamente
perjudicados. El caso de Alemania fue
el más sintomático ya que el Tratado (considerado
como una imposición humillante) alentó
el nacionalismo y el revanchismo,
propiciando el ascenso del nazismo y el estallido
de la II Guerra Mundial.
Los
tratados no resolvieron el problema de las
nacionalidades, quedando desvirtuado el principio
teórico que los había impulsado: el respeto
a la independencia de naciones, consideradas como comunidadades
con rasgos comunes de identidad cultural y lingüística.
Al contrario, los nuevos estados que surgieron se formaron
sin respetar esa política, lo que generó
tensiones que se prolongaron hasta el
estallido de la Segunda Gran Guerra.
Los tratados emanados de la Conferencia
de París abordaron varias asuntos:
Las modificaciones
territoriales y políticas
La
disolución del ejército alemán
Las
indemnizaciones de guerra alemanas
