“Sí, hermanos, no es casualidad
lo que os ha hecho nacer grandes y poderosos (se refiere
al rey y la nobleza). Dios, desde el comienzo de los siglos,
os había destinado a esta gloria temporal, señalándoos
con el sello de su grandeza y separándoos de la
muchedumbre por la magnificencia de los títulos
y de las distinciones humanas.”
Massillón. Sermón
sobre la consideración que los grandes deben a
la Religión.

