Pertenecía
al estamento no privilegiado. Constituía
una minoría
que fue ganando progresivamente poder económico
y prestigio social.
Sus miembros vivían en su
mayor parte en las ciudades.
Controlaba el poder económico
(junto a nobleza y clero), fundamentalmente
a través de la actividad comercial y financiera.
Aunque rica y culta, no poseía
privilegios.
En algunos casos se emparentará
con la nobleza mediante la compra de títulos
y enlaces matrimoniales.
A finales del siglo XVIII (en
Francia) y a lo largo del XIX
protagonizó una serie de revoluciones
que liquidaron el sistema feudal del Antiguo Régimen
y le procuraron el poder político
además del económico. Se constituyó
de ese modo en la clase dominante
del nuevo sistema capitalista.