“En 1925, de una manera un poco
superficial todos se puso de nuevo en orden: la producción
mundial recuperó su nivel de antes de la guerra
(...). Nuevas esperanzas y soluciones técnicas
surgieron. El mundo industrial y financiero se ve entonces
animado por una sed de producir y ganar que fue cortada
por la más grave de las conmociones económicas
de la historia. El cataclismo comenzó en 1929,
se agravó en 1931 y sus señales se hicieron
sentir mucho después de 1933.”
Pierre León. Historia
económica y social de mundo. Guerras y crisis (1914-1947).

