La cuestión de
los indígenas debe ser resuelta únicamente
en el sentido de la evolución natural de la historia
universal. Es decir, que la moralidad superior debe estar
por encima de la civilización inferior. El Estado
moderno, en tanto que potencia colonial, comete, de cara
a sus ciudadanos, el mayor de los crímenes cuando,
dejándose llevar e hipnotizar por confusas ideas
humanitarias, trata bien a expensas de sus propios súbditos
a las razas negras condenadas a desaparecer.
Justificación darwinista
del imperialismo.
