Las grandes
selvas
tropicales se vieron sometidas a una intensa
deforestación causada por la sobreexplotación
de los recursos madereros y la expansión
del monocultivo de plantación; los ríos
fueron
contaminados con
metales
pesados (mercurio y otros) como consecuencia
de los métodos aplicados a la extracción
de metales preciosos y los desechos procedentes
de la actividad minera.
