
Alphonse Lamartine
“La revolución de 1848 debe
considerase como la continuación de la de 1789,
con elementos de desorden de menos y elementos de progreso
de más.
Luis Felipe no había comprendido toda la democracia
en sus pensamientos (...) Hizo de un censo de dinero el
signo y título material de la soberanía
(...) En una palabra, él y sus imprudentes ministros
habían colocado su fe en una oligarquía,
en vez de fundarla sobre una unanimidad. No existían
esclavos, pero existía un pueblo entero condenado
a verse gobernar por un puñado de dignatarios electorales
(...).”
Lamartine, A. Historia de la revolución
de 1848.

