EL
MOVIMIENTO OBRERO
La economía capitalista
e industrializada, organizada en torno a los principios
del liberalismo, recogía dos clases sociales:
la trabajadora, desprovista de los medios
de producción y forzada a vender su fuerza de trabajo,
y la burguesa, dueña de esos medios
y tendente a incrementar sus beneficios a costa de las
condiciones salariales y laborales de la primera. Cada
vez más se extendió la percepción
de que el capitalismo consagraba unas injustas
desigualdades que había que eliminar.
El movimiento obrero
surgió de esas condiciones, pero alcanzó
mayor o menor fuerza en función del grado de desarrollo
industrial de cada país. Los primeros movimientos
de masas de carácter moderno tuvieron
su origen en Inglaterra. Cristalizaron
en episodios de destrucción de máquinas
(Ludismo)
y en la creación de las Trade Unions,
primeras asociaciones de carácter sindical. El
que fuese Inglaterra y no otro país donde surgieron
esos movimientos se debió a que fue la primera
en industrializarse. Más tarde, organizados en
torno a la ideología marxista,
nacieron partidos de extracción
obrera que jugaron un importante papel en el campo de
la acción política y social.
El ludismo
