Junto con el clero,
constituía uno de los grupos privilegiados
de la sociedad del Antiguo Régimen. Estaba integrado
una minoría,
pero con un gran poder económico y político.
Era propietaria de grandes latifundios.
Estaba exenta del
pago de impuestos.
Recibía elevadas rentas
de los campesinos.
Detentaba importantes cargos
políticos y militares.
Jurídica y legalmente sus miembros
ostentaban privilegios que heredaban
por nacimiento.
Se confinguraba como un grupo heterogéneo:
no todos sus miembros gozaban de la misma importancia
y posición económica.