La introducción del sistema Norfolk
allí donde se produjo eliminó el
barbecho,
mediante la introducción de plantas
forrajeras y la conveniente rotación de cultivos. Supuso la
estabulación del ganado
(alimentado
con los forrajes) y, junto con la mejora del utillaje
agrícola
(aún no mecanizado),
permitió un incremento, tanto de los
rendimientos de la tierra como de su
producción.
